Elige el árbol que llevará tu intención. Plantados y seguidos localmente, listos para dedicar.
Generoso y rápido en dar fruto.
Resistente, aromático, querido por las familias.
Crecimiento veloz, frutos dulces todo el año.
El árbol de toda una vida, décadas de fruta.
Siempre con fruto, útil cada día.
El árbol bendito, un legado que cruza las generaciones.
Varios árboles en una sola intención, para ti o para un ser querido. Cuantos más plantes, más se prolonga la caridad.
La forma más sencilla de hacer durar el bien: uno o varios árboles plantados automáticamente cada mes.